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miércoles, 12 de septiembre de 2007

8. Inusual

Es una tarde de verano como otra cualquiera: hace calor, no hay nada interesante en la tele y una incipiente modorra va integrándome cada vez más en el sofá. El timbre del teléfono hace que me ponga en pie de un salto y, tras una breve conversación, me dispongo a adecentarme un poco para ir a dar una vuelta con unos amigos.

Unas horas más tarde, y tras haber recorrido el enorme centro comercial a un paso inhumanamente lento, nos encontramos al fin en la cola del Pans&Company, con los pies hechos polvo y las bocas hechas agua. De pronto, algo empieza a ir mal. Tengo una extraña sensación, la intuición de que algo importante está a punto de suceder. Antes de que me de tiempo a reaccionar, un hombre que está también en la cola, por delante de nosotros, se da la vuelta y, sacando una pistola de entre sus ropas, dispara una sola vez y sale corriendo. Caigo al suelo al instante soltando un grito ahogado, con la bala incrustrada en mi hombro izquierdo y sintiendo un dolor cada vez más fuerte.

A pesar de lo ocurrido, mantengo la calma ya que soy consciente de que de un disparo en el hombro no me voy a morir. Pero hay algo en la situación que no tiene sentido, que no encaja. Estoy en el suelo de un concurrido centro comercial con una herida sangrante como consecuencia de un disparo efectuado por un desconocido que se ha dado a la fuga... y no pasa nada. Nadie grita, nadie hace corrillo a mi alrededor, nadie llama a una ambulancia o a la policía, nadie me mira... es como si yo no estuviera allí; ni siquiera consigo ver a mis amigos, que hace tan sólo un minuto estaban de pie, a mi lado. No entiendo nada.

12 personas me visitaron y me comentaron:

llanetes dijo...

¡Acertaste!

La cónica dijo...

Seguramente has perdido el conocimiento, todo se ha ralentizado, y el oxígeno que te ponen los servicios de emergencia hacen que no distingas la realidad.

O podría pasar que todos mirasen a otro lado. No. No. No. No puede ser. No quiero. No creo. Aún somos personas.

Una chica se desmayó en un concierto el sábado. Alguien le hizo un masaje cardíaco. Alguien avisó a la policía. Alguien la acompañó a la ambulancia.
Siempre hay alguien.

Liliana C. dijo...

Bueno, yo como hoy soñé que un médico loco y jubilado se disponía a arrancarme la cara con bisturí y sin anestesia, para poder colocarsela a otro cuerpo de un convicto muy muy malo.... creo q la solución está en que te quedaste dormido en el sofá y estás soñando.

Me acabó salvando otro hombre malherido.... pero acabé desfigurada y chillando de dolor... supongo q són los efectos secundarios de ver hostel.

629 dijo...

Matrix

txe dijo...

jaja,yo tp lo entiendo

buena!

Mijel... dijo...

Digno de Agatha Christi, la forma argumental del texto es muy intensa, y ademas el desarrollo del final, al ser tan abierto, da pie a sendas posibilidades filosóficas... (Chillida y demas).

Menudas historias... No se si tus amigos estaban ahi o no, ahora... leerte, TE LEEMOS...

Horus dijo...

Pero a veces no... a veces no hay nadie. Entiendo lo de la identificación. Gracias por pasar por mi blog...

Martha dijo...

Mmmmmm...yo diría que se trata de un sueño, no?? Porque "inusual", es un rato! jeje!

Bueno, sea lo que sea, es muy buen post! Me ha gustado un montón! ;)

Besitos!

mos dijo...

Curiosa historia. Por un momento me ha parecido real. Quiero creer que no es así. Alguien acudiría a auxiliarte; iría detrás del tipo del disparo,...Aunque los tiempos han cambiado mucho. Y todos nosotros. Enhorabuena por tu blog y por tus inquietudes. Hoy es la primera vez que entro, pero no será la última. Soy nuevo en todo esto de ir de acá para allá por la red y los blogs. Y me estoy sorprendiendo gratamente con lo que veo. Un saludo de Mos

629 dijo...

LLegaste dormiste con la modorra y todo es un sueño. Sería probable. pero seguro que hay más ¿verdad?

Lalaith dijo...

Llanetes: :)

La Cónica: Lamentablemente, a veces no hay nadie. Lo sé por experiencia, aunque esta historia no tiene nada que ver con mi experiencia.

Liliana C.: Esa es la solución, sí: fue un sueño. Pero se me ocurrió inventarme una historia a partir de él.

Txe: Todo fue producto de mi subconsciente, que me mostró imágenes extrañas mientras dormía. Porque en la vida real, no tendría mucho sentido, no...

Mijel: Gracias por tu comentario :D. Y gracias por leerme. Y por estar ahí... seguro que tú te habrías interpuesto entre la bala y yo ;)

Horus: Es una pena, pero es cierto: a veces no hay nadie.

Martha: Gracias! Y sí, era un sueño :)

Mos: No, no es una historia real, sólo un sueño a partir del cual salió la historia. Muchas gracias por tu comentario. Yo también te leeré.

629: Eso es lo que es: un sueño. Mi sueño empezaba en el Pans&Company, la manera de llegar hasta ahí salió de mi imaginación. Hace un par de noches volví a soñar que me disparaban, pero esa vez fue por la espalda y a matar (de hecho, me mataron). No sé si preocuparme.

Antonio dijo...

Hasta el final me ha parecido real. Claro, lo sueños lo son hasta que acaban y los vivimos como tal.

Sueño de una noche de verano.

Un relato muy bueno. Me ha gustado mucho.